Los kelpers intentan dar vuelta el debate y acusan a la Argentina de colonialismo económico.
Argentina y al Reino Unido negociaciones por Malvinas. El canciller Jorge Faurie se mostró muy agradecido por el apoyo de los países de la región. (Adriana Groisman)
El Comité de Descolonización de las Naciones Unidas aprobó este viernes por consenso una nueva resolución que insta a la Argentina y al Reino Unido a reanudar negociaciones bilaterales para solucionar, por la vía pacífica, la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas. El proyecto de la resolución aprobada fue presentado como el año pasado por Chile.
Pero en una astuta posición que buscó invertir la posición histórica de las partes, los miembros de la Asamblea Legislativa de las Malvinas que asistieron al debate acusaron a la Argentina de practicar "colonialismo económico" contra el archipiélago. Y a su vez, como ya lo había anticipado Clarín hace meses, desafiaron a los miembros del Comité a no "apañar" estas cuestiones, y pidieron que los visiten. Mirando al venezolano Rafael Ramirez -Caracas preside el comité este año y es históricamente un aliado argentino- el consejero Mike Summers acusó al llamado C24 de estar preso de una "mirada ideológica" al considerar a Malvinas una colonia británica. Summers estaba acompañado por el consejero Ian Hansen, que habló primero.
Con todo, a diferencia de los desaires mutuos de años pasados, se vio al canciller Jorge Faurie y a los isleños presentes dándose la mano en público. El año pasado, cuando la canciller Susana Malcorra extendió la suya a Gavin Short en una señal de amistad y cortesía, el consejero -que no viajó este año- ni siquiera se levantó. Y en los años del kirchnerismo fueron los argentinos los que negaban el gesto amistad hacia los isleños. Mirá también
A su turno, Faurie -en su primera audiencia ante la ONU como canciller sostuvo que "el principio de libre determinación -que reclaman Londres y Malvinas para los isleños- infringe el derecho inalienable y preexistente del Estado argentino a preservar la integridad territorial de cualquier influencia externa". Señaló que "el principio de libre determinación, como todo principio, no es absoluto, cuando quebranta la integridad territorial de los Estados existentes, tal como sucede en el caso de la Argentina respecto a las islas Malvinas", explicó. Y agregó: "no es aplicable a los habitantes de las islas, pues no son reconocidos como un pueblo titular de ese derecho por las resoluciones de las Naciones Unidas", en referencia a las propias resoluciones de la ONU sobre este conflicto. Mirá también
Faurie estuvo sentado junto al embajador ante la ONU, Martín García Moritán, y el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo. Detrás de ellos, estaba los senadores Julio Cobos y Rodolfo Urtubey. Y en el debate hablaron, como peticionantes del Estado argentino Alejandro Betts, malvinense de nacimiento y con DNI argentino, y Luis Vernet, tataranieto del primer gobernador-comandante argentino en Malvinas, comandante Luis Vernet. Viajaron la gobernadora de Tierra del Fuego y dos veteranos de la guerra de 1982. Faurie refirió a esta comitiva y a la postura argentina como "una política de Estado".
Argentina y al Reino Unido negociaciones por Malvinas. El canciller Jorge Faurie se mostró muy agradecido por el apoyo de los países de la región. (Adriana Groisman)
Summers, uno de los políticos más emblemáticos de las islas anunció su jubilación y dijo que el año que viene no irá al comité pero fue el más duro porque acusó a la Argentina de no cumplir con los puntos sobre vuelos, petróleo, pesca que firmaron Buenos Aires y Londres el año pasado. Aunque no abordó al punto en detalle, al hablar de "colonialismo económico" Summers se refería a las medidas que el kirchnerismo impuso en la última década. Sin embargo, las otras delegaciones lo miraron desconcertados cuando señaló que era la Argentina la que practicaba el "colonialismo" sobre las islas.
Summers agregó que la mirada sobre "las Falklands" del comité de descolonización debían "adaptarse a la realidad". Y reiteró el reclamo de los isleños, quienes señalan que "todo pueblo tiene derecho a la libre autodeterminación". Sólo el representante de Sierra Leona se levantó en el comité para decir que apoyaba a la posición isleña tras hablar Summers. Pero la votación del proyecto de resolución presentado por Chile aun no se había votado este mediodía.
El Comité Internacional de la Cruz Roja difundió hoy las primeras imágenes de los trabajos forenses que comenzaron a realizar ayer en el cementerio de Darwin para identificar los restos de los muertos en la guerra de 1982. Son 123 tumbas entre 237 las que llevan lápidas con la leyenda de “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.
Las fotos y el video fueron acompañadas por palabras del jefe del equipo de forenses de la CICR, Morris Tidball-Binz, quien describe el “desembarco” del grupo que este lunes comenzó con las exhumaciones en las tumbas que no pudieron ser identificadas tras el conflicto.ese a que el gobierno de Malvinas dio su consentimiento para este trabajo.
En el comunicado de hoy el CICR aclaró: “Las denominaciones empleadas en este documento no implican un respaldo oficial ni la expresión de ninguna opinión del CICR sobre la condición jurídica de ningún territorio, así como tampoco sobre la delimitación de sus fronteras o límites. Cuando a un territorio en disputa las partes interesadas asignan nombres diferentes, el CICR emplea esos nombres juntos, en orden alfabético francés”.
Con estas palabras la Cruz Roja buscó tomar distancia del conflicto de soberanía por el archipiélago. De hecho, este trabajo de identificación fue "encapsulado" bajo el acuerdo que Buenos Aires y Londres firmaron el año pasado. Este le dio mandato a la Cruz Roja para que la identificación de los argentinos enterrados en Darwin fuera tomado como un asunto estrictamente humanitario. Mirá también
En este histórico video que transmitió hoy la Cruz Roja y que aquí se reproduce se pueden ver los movimientos del equipo de trabajo, donde Argentina y el Reino Unido, pudieron nombrar dos representantes –el gobierno nacional puso a Luis Fondebrider y Mercedes Salado. En este se ven las cajas de traslado para la realización del ADN, containers y otras instalaciones más equipos de análisis sofisticados. Están en campo abierto, en Darwin, donde solitario y aislado de todos los pobladores fue delimitado este cementerio para los argentinos.
Las tareas se concentran en 123 tumbas de las 237 que hay en Darwin.
En el comunicado emitido hoy Tidball-Binz señaló: “Para las familias afectadas por la pérdida de un ser querido, el tiempo en general no pasa. Por lo tanto, no sorprende que, incluso décadas después de la muerte de estos soldados, las familias hayan pedido su identificación”.
Según la secretaría de Derechos Humanos de la Nación, al día de hoy 93 familias ya firmaron su consentimiento para que los restos de sus seres queridos sean identificados. Han dado su ADN.
Hay 17 que hasta el momento no desean hacerlo y unas 20 que no han podido ser localizadas aún, de acuerdo con los datos que se tenía de ellos al momento de ser convocados en 1982 y a los que pudieron aportar las propias asociaciones de ex combatientes. Mirá también
Según se informó, en un viaje que hizo la semana pasada a Ginebra, el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj se reunió con la vicepresidenta del CICR, Christine Beerli; el coordinador de Operaciones para América, Martienus De Boer, y el asesor diplomático del organismo Guela Sekhniachvili.
Avruj comunicó que lanzará una campaña pública para intentar encontrar a esas 20 familias, al tiempo que se sigue recurriendo a nuevas bases de datos para intentar dar con sus paraderos.
Los trabajos comenzaron este lunes con una ceremonia religiosa en Darwin, bajo una intensa luvia y una temperatura de 3 grados.
Allí se encuentra esta semana el jefe del llamado Plan Proyecto Humanitario del CICR, Laurent Corbaz, quien también participó del oficio religioso encabezado por el sacerdote de las islas, John Wisdom.
La Cruz Roja actúa con el aval del gobierno malvinense.
Las tareas se extenderán hasta agosto y se prevé poder exhumar entre 1 a 3 tumbas por día, dependiendo de las condiciones climáticas, en tanto que el informe final -que será entregado a ambos gobiernos- se conocerá recién hacia finales de año.
“Estamos listos” para hablar de vuelos a Malvinas afirman en el Foreign Office respecto al pre acuerdo firmado entre Argentina y el Reino Unido en septiembre del año pasado. Este documento abordó numerosas áreas desde la cooperación política, económica hasta la comercial. Todas avanzan, menos la que hace referencia a los vuelos a Malvinas, la pesca, los hidrocarburos y al disputado archipiélago que en aquel comunicado conjunto incluyó la cuestión más conflictiva de la relación: la disputa de soberanía de las islas, en un capítulo que en realidad llamaron “Atlántico Sur”. Mirá también
“Vamos a seguir trabajando con el gobierno argentino”, dijo la fuente en la víspera de los 35 años de la firma de la rendición argentina que marcó el final de la guerra, el 14 de junio de 1982. En las islas habrá este miércoles discretos festejos por lo que llaman su "Día de la Liberación". Entre tanto Buenos Aires y Londres mantienen un creciente acercamiento, pero se encuentran sumidos en sus propios asuntos que demoran el avance de los acuerdos en los que en realidad quienes tienen más ansiedad por cerrarlos son los isleños. Sobre todo el punto que hace referencia a los vuelos. En Malvinas necesitan incrementar las conexiones aéreas con Sudamérica, entre otras cuestiones por las fallas que presenta el vuelo militar que los une con el Reino Unido.
La ex canciller Susana Malcorra y el viceministro Alana Duncan durante el último Foro de Inversiones que se realizó en Buenos Aires, cuando se firmó el comunicado conjunto. Septiembre de 2016
Los isleños no quieren vuelos directos desde el continente a Mount Pleasant pero aceptaron que haya una nueva escala en una ciudad argentina en una ruta desde Brasil o Chile, la que se sumaría a la que ya existe una vez por mes en Río Gallegos en el vuelo de Latam que hace Punta Arenas (Chile) Malvinas. La Asamblea Legislativa incluso responsabilizó recientemente al gobierno de Mauricio Macri por la supuesta parálisis de las conversaciones sobre vuelos, pesca y petróleo cuando en realidad aquí Malvinas es una cuestión de alta sensibilidad para tiempos de elecciones y de difícil tránsito por el Congreso. El único punto que avanza es el del proceso de hacerle el ADN a las tumbas que están sin identificar en el cementerio de Darwin. El trabajo comenzará el lunes 19 y estará a cargo del Comité Internacional de la Cruz Roja. Mirá también
Las conflictivas elecciones en el Reino Unido no parecen alterar el calendario institucional planeado entre Londres y Buenos Aires. Ayer a la mañana el canciller Boris Johnson, que sería ratificado en el cargo de formar gobierno May -también el vice Alan Duncan-, llamó al cuerpo diplomático británico -entre ellos el embajador en Argentina Mark Kent-, para ratificarles el rumbo tomado y les señaló que “irán hacia adelante”, con el “divorcio” de la Unión Europea, conocido como el Brexit. Mirá también
En ese contexto se oyó decir a Kent en conversaciones diplomáticas dentro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales que su país “quiere una agenda positiva” con Argentina, y una “relación de mutuo beneficio”.
Los británicos vienen acompañando la entrada de la Argentina a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Hacen apoyo logístico en la preparación de la cumbre ministerial de la Organización Mundial de Comercio, en Buenos Aires, a fines de este año, y lo harán con la del G20, en Buenos Aires. A su vez, los planes de acercamiento comercial también avanzan y la agencia del gobierno para el auspicio de las exportaciones dispuso de U$S 1.25 millones para las empresas de ese país que quieran comercio con Buenos Aires.
Si May forma gobierno antes del G20 en Hamburgo, del 7 y 8 de julio podría haber un encuentro entre la premier y Macri que, de no ocurrir también podría tener lugar en la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, de este año.
Murió el general Jorge Leal, el héroe que en 1965, con sólo nueve hombres y escaso material, alcanzó a pie el Polo Sur
Récord absoluto: fue la primera vez de una expedición terrestre. Días de marcha ida y vuelta: 66. Kilómetros totales: 2.900 Temperatura: 40º bajo cero. Montañas de tres mil metros. Y una solitaria y conmovedora misa en Nochebuena
Quién diría que él, hombre del norte profundo, de montañas verdes, de salinas, de desiertos casi lunares, clavaría un día sus pies y su bandera (la nuestra) en el más lejano y opuesto de los confines, mundo de hielo, silencio y soledad.
Pero así fueron las cosas, y el 10 de diciembre de 1965, a sus 44 años, el general Jorge Edgar Lealcomandó la primera expedición terrestre nacional que llegó y venció al Polo Sur Antártico.
Doble o triple hazaña. Porque la soberanía se puede reclamar desde un discurso, se puede afincar año a año en bases profesionales y bien dotadas, pero nada tiene el sabor de alcanzar esa meta casi fantasmal doblegándola día a día, metro a metro, sin más armas que la voluntad y el coraje.
¿Quién es, quién fue ese hombre que acaba de morir a sus 96 años? Vio la primera luz en la salteña Rosario de la Frontera el 23 de abril de 1921.
Padre político (don Servando Leal), concejal e intendente, y madre (doña Eduviges Romano) maestra de una escuela fundada en 1910, centenario del Mayo de la revolución, semilla de la independencia. Buena sangre.
Allá por el '39 vistió su primer uniforme en el Colegio Militar, y egresó en el 43, año convulso que desembocaría en el 17 de octubre del '45 como subteniente de Caballería.
Pero ya los hielos y las soledades del ultra sur lo esperaban…
Año 1951: ya capitán, lo honran (y honraría) como jefe de la base antártica General San Martín, y en '57 repite cargo en la General Belgrano. Pero sentía latir algo más que el escalafón, los naturales ascensos, la rutina militar. Empezaba a roerlo la pasión por la aventura.
Y en noviembre de 1963 empezó a esculpir su gran sueño: la Operación 90 -Polo Sur. Los 90 grados de latitud sur. El corazón polar…
Apenas con nueve hombres, partió desde la Base General Belgrano el 26 de octubre de 1965, llegó a meta el 10 de diciembre, y plantó el mástil e izó la bandera.
En pocas líneas se resume la hazaña, sí. Sólo 66 días de marcha: 45 de ida, 21 de vuelta.
Pero en un contexto abrumador: mundo hostil, helado, peligroso. Vencido con material mínimo. Dos trineos tirados por perros hasta los 83 grados de latitud sur, y seis tractores snow-cat (gatos de nieve) con trineos de arrastre.
Lo peor del trayecto: el tramo más largo, iniciado en la casi recién nacida Base Sobral: 2 de abril de 1965. Porque era terreno absolutamente desconocido. La latitud 90 sólo había sido alcanzada por aviones navales tres años antes…
En la bitácora de Leal, histórica sin duda, quedaron asentados estos datos: "Trepamos alturas de más de tres mil metros, con temperaturas apenas menores de los cuarenta grados bajo cero".
Sentido de la misión: no sólo un gran símbolo de soberanía. También "mediciones gravimétricas y magnéticas, observaciones meteorológicas y glaciológicas, ensayos clínicos sobre los efectos del frío". Y algunos etcéteras…
Otro pergamino: la Argentina fue el primer país que llegó al Polo Sur partiendo desde el Mar de Wedell y regresando a éste: siempre en el sector antártico patrio.
(Télam)
El general Leal, luego y por su hazaña ascendido a general de brigada, fue recibido por la prensa como un gran héroe –no fue menos–, y hasta ocupó la tapa de la revista GENTE, nacida en julio de ese mismo año. Todavía un bebé de papel.
Pero Polo 90 no fue su último legado. Ya en 1952 había creado la Base de Ejército Esperanza.
Quien esto escribe lo entrevistó en enero de 1966, y en el devenir del relato le recordó que el 24 y el 25 de diciembre, Nochebuena y Navidad, lo habían sorprendido en el camino de regreso:
–¿Qué hicieron en esas noches, coronel? –Gracias por recordarlo… Nadie me lo preguntó. Ya en el Polo Sur, dejé una imagen de la Virgen del Milagro, y en Nochebuena, bajo las estrellas y en un vasto y silencioso campo de hielo, celebramos una misa… La única en esa inmensidad, y tal vez irrepetible.
(Télam)
Desde luego, y con justicia, fue declarado Ciudadano Ilustre, y lo circundaron de homenajes, medallas y hasta uno que otro poema. Retirado del Ejército y de una vida pública que jamás buscó, su muerte volvió a llevarlo al primer plano del recuerdo.
Pero ni la avalancha de homenajes ni el telón del olvido mellaron su austeridad, su vocación de pionero, y mucho menos la memoria de aquellos 66 días "en los que estuve sólo acompañado por mis nueve hombres… y por Dios", dijo más de una vez.
Él, nueve hombres, Dios, el miedo, la aventura, el peligro, la gloria. Bien dicen que a veces un solo acto justifica toda una vida.
Pues bien. Ese 10 de diciembre de 1965, de pie en uno de los helados y desiertos extremos de esta pequeña esfera azul que llamamos Planeta Tierra, el general Jorge Edgar Leal se encontró cara a cara con su destino. Un instante profundamente místico.
Durante los últimos 35 años la Cancillería argentina les denegó a la viuda e hijos del héroe de Malvinas, suboficial Félix Artuso, los recursos para poder visitar su tumba en las islas Georgias. Maquinista del submarino ARA Santa Fe, Artuso fue ejecutado de cuatro balazos por parte de un Royal Marine, en circunstancias muy poco claras. Tras rendirse en el puerto de Grytviken (Georgias) y tomado prisionero, Artuso fue obligado por los ingleses a movilizar el averiado submarino Santa Fe hacia otro muelle cercano en la isla, cuando fue acribillado.
Reclamo. Los hijos de Artuso muestran su espada en Mar del Plata y reclaman poder viajar a las Georgias a la tumba de su padre, muerto en la Guerra de Malvinas. (Fabián Gastiarena)
La Convención de Ginebra estipula que los prisioneros de guerra deben ser custodiados por las fuerzas vencedoras y no pueden ni deben accionar armamentos tras su rendición. Se penalizan“los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas”. Según este convenio de 1949, Inglaterra habría incurrido en una falta gravísima.
Etiqueta. El suboficial Artuso con otros marinos de la Armada.
Félix Oscar Artuso fue asesinado en la mañana del 26 de Abril de 1982, el día siguiente a la rendición argentina en la isla de San Pedro o Georgias del Sur,a 1300 km de las islas Malvinas. Tras caer prisioneros, el comandante del submarino Santa Fe, capitán de fragata Horacio Bicain, fue “persuadido ”por los capitanes británicos, Brian Young, del destructor HMS Antrim y John Coward, comandante del destructor HMS Brilliant, a mover el submarino averiado por misiles ingleses y cargado con torpedos sin detonar.
Existen al menos tres versiones de lo sucedido. La Armada argentina dice que seis hombres fueron designados por Bicain para mover la embarcación que obstruía el único muelle operable en Grytviken y que los ingleses necesitaban despejar para el atraco de sus buques.
Felix Oscar Artuso veterano Malvinas del submarino Santa Fe (foto Fabian Gastiarena)
Esa versión oficial cuenta que Bicain le ordenó a Artuso estabilizar el submarino que estaba escorado. Éste acató la orden y accionó una válvula de aire para nivelarlo. El estruendo provocado por el aire que ingresaba en la cañería rota asustó al soldado inglés que custodiaba la maniobra: creyó que Artuso intentaba hundirlo. Sin mediar palabra, el Royal Marine le disparó a quemarropa con su pistola Browning automática de 9mm. Al menos cuatro disparos impactaron en la cabeza y el pecho del maquinista, quien murió a los pocos minutos.
Recuerdos. Uno de los relojes del maquinista que tiene la familia. (Foto Fabian Gastiarena)
Otra versión dice que los argentinos rendidos en Georgias no querían entregar el submarino. Cristian, el hijo de Artuso, cree que la orden interna era sabotearlo y que su padre accionó una válvula prohibida para hundirlo. “Conociendo a mi papá—dice— creo que él prefería morir antes que entregar el Santa Fe y cederlo como trofeo de guerra”. La historia oficial descarta esta hipótesis.
La tercera versión es la inglesa. Clarín accedió a documentos exclusivos del sumario efectuado por la Royal Navy tras el asesinato de Artuso. Allí se guarda con recelo el nombre del Royal Marine que mató al suboficial. Hasta la fecha todos los libros de historia, incluso los ingleses, desconocen esa identidad. En el sumario se habla de “unfortunate event” (evento infortunado), no de un crimen de guerra.Según testimonios de los seis argentinos que maniobraron el submarino hacia otro muelle, el soldado británico tenía entonces unos 20 años. Era rubio, de ojos claros, no muy alto y temió que Artuso quisiera sabotear y hundir el submarino. Sin embargo, Artuso accionó las válvulas correctas que, por handy, le había indicado Bicain.Y que involucraron movimientos rápidos y certeros entre dos válvulas desconocidas por el Marine británico. Fue un “terrible y desafortunado error”, dice el informe.
La medalla de Félix Oscar Artuso, entregada después de la Guerra de Malvinas.
Los ingleses le dieron sepultura con todos los honores militares y Coward permitió que Bicain presidiera la ceremonia de entierro en la bahía que hoy lleva su nombre.
Artuso fue condecorado con la medalla “La Nación argentina al muerto en combate” y declarado héroe nacional por la ley 24.950, promulgada el 3 de abril de 1998. Un jardín de infantes en Mar del Plata lleva su nombre desde 2010 por la resolución 1.755 de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. El Estado argentino, no obstante, viene denegando sistemáticamente a sus familiares poder visitar los restos del único argentino que descansa en el gélido cementerio de Grytviken, Georgias; a escasos metros del afamado marino anglo-irlandés Sir Ernest Shackleton.
Pasaron 35 años y no hubo hasta el momento una respuesta clara sobre porqué el estado argentino no dispone de un barco para trasladar a la familia. Ellos piden poder visitarlo“aunque sea una sola vez”. Georgias no posee aeropuerto y solo se accede hasta allí por barco o helicóptero. Ese argumento resulta insuficiente para la familia. Ante Clarín los Artusodenuncianque el estado argentino ha silenciado siempre el caso porque “toca intereses muy sensibles de la política exterior”.
La placa conmemorativa del suboficial de la Armada.
Así, la negativa atravesó los diferentes gobiernos y encontró su punto más hostil con el de Menen y los Kirchner. “Estamos esperando que el presidente Macri y la canciller Susana Malcorra nos posibiliten visitar la tumba de nuestro padre”, dice conmovido Cristian, el hijo mayor de Artuso. Tenía apenas ocho años cuando su padre murió en la guerra. “Somos rehenes de la hipocresía de un estado que declara héroe nacional a mi padre pero que no nos permite ir a verlo. Han pasado 12.775 días sin poder despedirlo en su tumba, sin cerrar esta herida,y los sigo contando”, se quiebra Cristian.“Todo lo que obtuvimos delas gestiones durante años fue que nos preguntaran si queríamos ir a Malvinas. Pero allá están otros héroes, mi papá no está ahí. ¿Qué hago yo ahí? ¿Llorar a otra persona?”, dice y vuelve a quebrase.
En 2004 y en 2013 hubo expediciones argentinas con investigadores del Conicet y del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), a bordo del buque científico Dr. Eduardo Holmberg, que partió desde Mar del Plata hasta Georgias para investigar el pez hielo y la fauna marina; y del cual surgió un vistoso documental para el canal Encuentro. “Nos genera mucha tristeza y suspicacia que ni siquiera hayamos podido aprovechar ese barco para poder visitar la tumba de nuestro padre”, dicen con pesar Karina y Carolina Artuso, las hijas del suboficial. “Mi madre no pudo jamás despedirse de su marido. Murió esperando ese día”. La familia reside en Mar del Plata y aún no pierde sus esperanzas.
Una de las fotos familiares entregadas por la familia.
Clarín presentó un pedido de acceso a la información pública ante el Ministerio de Relaciones Exteriores para que se especifiquen los motivos de porqué los hijos de un caído y héroe nacional no pueden visitar su sepulcro, habiéndose otorgado permisos y organizado comitivas para los caídos en Malvinas. Al cierre de esta edición no obtuvo una respuesta.
En 1983, cuando el noble Santa Fe era remolcado hacia Gran Bretaña como trofeo de guerra, comenzó a escorarse y se hundió frente a la isla donde había sido capturado. Hoy, yace a 196 metros de profundidad, a los 54°08’ del paralelo sur y los 36°19’ del meridiano oeste, en las lacerantes aguas del mar Argentino