jueves, 27 de abril de 2017

Malvinas: política más sensata y estable

Debate

Malvinas: política más sensata y estable

Vicente Palermo
No sabemos a ciencia cierta si en la cuestión de las islas Malvinas se están generando novedades perdurables o no, y cuáles son exactamente sus perfiles. A la búsqueda de una respuesta, podemos examinar aquí dos campos: el de los intelectuales públicos y/o especialistas, y, brevemente, el de la política oficial.
Percibo en el primer campo un cambio prometedor, expresado por un excelente artículo publicado recientemente por Dante Caputo y Andrés Cisneros (canciller y vicecanciller en los 80 y los 90 respectivamente) con quienes siempre ha sido posible debatir respetuosa y amigablemente (La Nación, 31/03). Nuestros autores parecen comenzar por un conocido lugar común de una franja de los especialistas: Argentina recuperará las islas cuando “ordene su vida interna, se reinserte con peso propio en el escenario regional y haga valer el prestigio que gane en consecuencia”.
Pero se trata de una auténtica verónica, un quite para despejar el camino hacia donde quieren llegar: cooperar con Gran Bretaña y dejar para el futuro la discusión de soberanía. No dicen cómo ni porqué Londres habría de comprometerse a discutir en un futuro, pero lo relevante es que la obsesión soberanista es sensiblemente atenuada.
Esta atenuación también se hace patente en lo que los autores califican de “visión política” sobre Malvinas. Para ellos, “son más que un territorio... En un país que se ha quedado sin ‘pegamento social’, representan uno de los pocos temas que reúnen a una amplia mayoría de argentinos”. Esto podrá parecer a algunos -para mí, entre ellos- una exagerada malvinización de la Nación, pero si consideramos por ejemplo un artículo publicado aquí mismo por Caputo en 2016, veremos que esta vez los autores han puesto sordina a la exaltación. Y bregan por hacer crudamente públicas nuestras limitaciones, sin sazonarlas con expectativas triunfalistas. Aún más atrevido frente a la ortodoxia malvinera es lo que los autores afirman respecto a los isleños. Sí, parten del canon, “nuestro país reconoce sus intereses, no así sus deseos”.
Pero hacen una osada pirueta (muy meritoria a mi juicio) debido a la cual terminan importándose por los deseos isleños: “El gobierno británico jamás discutirá la soberanía contra la voluntad de los isleños. En consecuencia, de lo que se trata es de ingeniar cómo los habitantes de las islas pueden cambiar también la suya y cómo les resultaría atractiva alguna forma gradual y creciente de integración, dentro de muchos años, entre ambas sociedades”. Más claro imposible.
La diferencia central con Cisneros y Caputo es otra, que puedo expresar sucintamente: mientras los innovadores como ellos se obsesionan por las islas Malvinas, los heterodoxos se obsesionan por la causa Malvinas. Ellos se devanan los sesos tratando de encontrar los caminos que lleven a la “recuperación”. Los heterodoxos querríamos lograr que la causa Malvinas deje de ser el “pegamento” de la nacionalidad, al considerar que es un pegamento, el del nacionalismo territorial, que cierra el paso a formas alternativas de concebir la Nación. Francamente, para decirlo de un modo algo brutal, a lo heterodoxos no nos importa recuperar las Malvinas, lo que nos importa es recuperar el patriotismo republicano, que se aleja del nacionalismo territorial y se fundamenta en el cuadro constitucional de derechos y deberes, de ciudadanía y gobierno de la ley, de diversidad cultural e histórica.
Pero he aquí un sorpresivo punto en común, fuerte, con los innovadores: la voluntad de los isleños. Para el patriotismo republicano respetar la voluntad de los isleños es básico.
No se trata, en realidad, de sacar a relucir el “principio de autodeterminación”, que se aplica a pueblos colonizados y sería aquí muy artificial. Pero sí de una declaración que podría tener un estatus político no inferior: la soberanía deberá estar supeditada a la voluntad de los isleños. Y Caputo y Cisneros se aproximan en mucho a ello, al afirmar que debemos ingeniárnosla para conseguir que los isleños cambien su voluntad. Claro, para los heterodoxos esto podría sonar algo amedrentador, teniendo en cuenta tristes antecedentes (inclusive los ingleses estuvieron alguna que otra vez dispuestos a hacer el trabajo sucio de alterarles la voluntad, antes de 1982, claro).
Pero hoy esto es secundario. Lo que importa es -quiero ser optimista- que hay un camino de aproximación, no necesariamente de consenso, que podría llevarnos tanto a una contribución en la tarea de refundar bases identitarias de nuestra nacionalidad, como a una política oficial para Malvinas más sensata y estable, basada en la cooperación, en el paraguas de soberanía y en el respeto (en lugar de oscilar, como bien lo ha observado Juan Gabriel Tokatlian desde estas mismas páginas, entre las diplomacias de la seducción y del enojo).
Vicente Palermo es politólogo e investigador del Conicet. Miembro del Club Político Argentino.

viernes, 21 de abril de 2017

Improvisar

Tribuna

Malvinas: con cada gobierno, la tentación de improvisar

Alejandro Corbacho
Dos cambios sustanciales justifican un replanteo de la estrategia para alcanzar una solución de la disputa por Malvinas, aceptable para ambas partes. Por un lado, el Reino Unido decidió abandonar la Unión Europea y, por otro, en la Argentina fue electo un gobierno de signo distinto al que gobernaba desde 2003.
Tres gobiernos han seguido distintas aproximaciones para abordar la búsqueda de las soluciones. Para nosotros, el objetivo final, soberanía, está establecido en la Constitución Nacional. Por ello, para esta nueva etapa sería útil recapitular qué hicieron en su momento para mejorar el criterio sobre el curso de acción a seguir. Al de Raúl Alfonsín le tocó la difícil tarea de reencauzar las negociaciones luego de la derrota militar de junio de 1982. Para Gran Bretaña el tema había sido resuelto y no había nada que discutir. Luego de largas negociaciones, al final de su gestión se alcanzó la aceptación de reinstalar el paraguas de soberanía y dejó abierto el camino para restablecer las relaciones diplomáticas.
Carlos Menem abordó el tema Malvinas dentro de un conjunto de medidas que apuntaron a insertar al país entre las naciones occidentales. Al final de su gestión, se habían restablecido las relaciones diplomáticas con el Reino Unido, los argentinos pudieron volver visitar las islas con el pasaporte nacional, se reactivaron los vuelos desde nuestro territorio y se alcanzaron una serie de acuerdos para cooperar en los espacios comunes en temas de interés mutuo.
Muy crítico de las actuaciones de los gobiernos anteriores, desde el inicio de su gestión en el 2003, el kirchnerismo adoptó una postura más confrontativa. Cesó la cooperación pesquera, en hidrocarburos y búsqueda de petróleo offshore, se limitaron las comunicaciones marítimas y anunció que iniciaría acciones legales contra empresas que operaran en el área en disputa. Se cerró todo tipo de búsqueda para acordar acciones conjuntas. El sustento de esta postura era que la cooperación sólo favorecía al Reino Unido y que Argentina no recibía nada a cambio. Sin diálogo alguno, se hizo imposible alcanzar los objetivos nacionales. No lograron generar conversaciones serias sobre estos temas y terminaron reforzando el nacionalismo isleño. Peor aún, se vació el Atlántico Sur de presencia argentina. A pesar de la prédica nacionalista, desmanteló la capacidad naval para patrullar nuestra Zona Económica Exclusiva y desafiar las medidas unilaterales británicas.
Lo que todos los gobiernos anteriores tuvieron en común fue la esperanza de alcanzar el éxito en el corto plazo. Pasaron 35 años desde el conflicto y pueden pasar muchos más para solucionarlo. Para encarar las negociaciones deberíamos dejar de lado la “impaciencia latina” y aprender de los chinos, quienes saben ejercer la “paciencia estratégica”. A medida que transcurre el tiempo las condiciones pueden ir cambiando. El futuro está abierto y deberíamos ser capaces de usarlo a nuestro favor.

Alejandro Corbacho es Profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UCEMA

jueves, 20 de abril de 2017

Marambio

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Boletín de NoticiasMARZO 2017

1 . Conmemoraciones por el Día de la Antártida Argentina (22 de febrero)
Estamos nuevamente reconfortados por la repercusión que tiene nuestra información
El 22 de febrero se conmemoró el Día de la Antártida Argentina, cuando se cumplieron 113 años que flameó por primera vez nuestra enseña patria en la isla Laurie del grupo de islas Orcadas en la Antártida Argentina en el año 1904 y la izó un joven de 18 años, Hugo Alberto Acuña, quien integraba la primera dotación como observador científico y además el primer estafeta postal de lo que hoy es la Base Orcadas.
Esta Fundación recibió muchísimas adhesiones y nos han realizado gran cantidad de entrevistas tanto de radio, como de televisión de todo el país, a los que se les brindó información sobre esta conmemoración.
Pero también como años anteriores, en los medios de comunicación masivos más importantes del país fue muy escasa o nula la difusión o recordatorio de este día de trascendencia para la soberanía de nuestra Patria; pocos se hicieron eco de la importancia de la misma y no podemos llegar a entender cual es el motivo, ya que a veces realizan programas o difunden noticias intranscendentes y no como ésta que hace al sentimiento de los Argentinos y a nuestra soberanía.
Respecto a las conmemoraciones, no fueron muchas, pese a que por Ley de la Nación Nº 20.827/74 publicada en Boletín Oficial 23.043, se establece que en ese día se izará al tope la bandera nacional en los edificios públicos de la Nación y se realizarán actos alusivos a nuestros irrenunciables derechos de soberanía sobre la Antártida.
De acuerdo a la información que nos suministraron, podemos informar que ese día se conmemoró en todas las Bases Antárticas y en los elementos desplegados en la Campaña Antártica de Verano (CAV-2016/17); como así también en los actos de la Cancillería Argentina (Palacio San Martín), la Base Marambio y en el Área de Material Rio Cuarto y en la Ciudad de Ushuaia.
Más información, haga clic a continuación: http://www.marambio.aq/diaantartida2017.html
2 . Comparta nuestra valiosa información en Facebook y Twitter
Asimismo informamos que sólo recibimos y respondemos mensajes por email, por los motivos que se explican
En nuestras páginas donde desarrollamos distintos temas de interés general y educativo, se han colocado los iconos de Facebook, Twitter y de otras redes sociales, por eso si es de su agrado el tema que esta viendo, no deje de compartir nuestra valiosa información.
Por otra parte le comentamos, que ante la necesidad que impone la modernidad y para estar acorde con las redes sociales, hemos creado espacios de Facebook y también de Twitter, bajo el nombre de "La Fundación Marambio" y de "Juan Carlos Luján (Fundación Marambio)"; en ellos brindamos información antártica periódicamente, pero no podemos recibirla de ustedes, debido a la gran cantidad de email que llegan, aproximadamente mil por día y se nos hace imposible leerlos y responderlos. Ver: http://www.marambio.aq/facebooktwitter.html
Por los motivos expuestos, les sugerimos que no nos envíen mensajes por Facebook y Twitter, por que no vamos a poder leerlos, ni contestarles por ese medio; pero sí estamos siempre a vuestra disposición por correo electrónico info@marambio.aq
3 . Exención del impuesto a las ganancias
Sobre las donaciones que realizaron durante el año 2016 a la Fundación Marambio
Se les recuerda que puede deducir del Impuesto a las Ganancias el importe de las donaciones que nos hayan efectuado durante el año 2016.
La AFIP, a nuestro pedido, nos otorgó esta exención, cuyos motivos nos enorgullecen, porque tuvieron en cuenta el aporte educativo y cultural que la Fundación Marambio está realizando y los puede ver haciendo a continuación: http://www.marambio.aq/exencionganancias.html
Si desea verificar el otorgamiento para la exención y obtener de la AFIP por Internet el Certificado de Exención al Impuesto a las Ganancias de la Fundación Marambio (RG2681), haga clic a continuación: http://www.afip.gob.ar/genericos/exentas/rg2681/rg_certificado.asp?fnc=562017092851
Aquellos que realizaron o van a realizar su donación durante el año 2017, deberán descargar y obtener por Internet el Certificado de Exención mencionado, debidamente actualizado, a principios del año 2018.
4 . Agradecer y pedir donaciones
Agradecimiento a todos los que colaboraron con esta Fundación
Agradecemos a todos aquellos que colaboraron con donaciones de distintos montos de acuerdo a sus posibilidades, porque nos ha permitido continuar con nuestras actividades y realizar varias obras, entre ellas la refacción del Museo Antártico de la Fundación Marambio de la localidad de Villa Adelina (Bs.As.).
Cabe reiterar que para el logro de sus nobles objetivos, la Fundación Marambio no tiene ayuda oficial y que depende financieramente de la colaboración que recibe de sus donantes, en efectivo, entregas periódicas o mensuales; por eso les pedimos que nos ayuden con donaciones.
Para aquellos que están de acuerdo con esta propuesta pueden conocer las formas de colaborar de una u otra manera, haciendo clic a continuación: http://www.marambio.aq/donacion/donar.html
Aquellos que lo están haciendo mensualmente desde hace unos años, si es posible les pedimos que, en la medida que puedan, actualicen los importes que están donando, para ello solo deben informarnos el nuevo valor por mensaje a info@marambio.aq
Tengan la seguridad que las donaciones que recibimos, ayudan a lograr los nobles objetivos de esta Fundación, que es la de promover la difusión y toma de conciencia con respecto a la importancia de la presencia de nuestro país sobre el territorio antártico y además reconocer el quehacer de los antárticos, para que sean valorados por la gente y por las autoridades. Ayúdenos a lograrlo.
5 . La gran grieta antártica
Escapes naturales de gas metano contenido en los hielos del sustrato marino, están siendo liberados a la atmósfera como consecuencia del calentamiento global (informe y video)
El Investigador Científico Antártico, Dr. en Geología EDB Rodolfo Del Valle, quien se desempeña como coordinador del área de Ciencias de la Tierra del Instituto Antártico Argentino (IAA), afirma que la formación de esta gran grieta en el este de la Península Antártica, obedece a un proceso natural (denominado "calving"), que no significa necesariamente la desintegración de la barrera.
La ruptura seguramente se terminará produciendo, pero no implica que aumente el nivel del agua del mar, porque el hielo de las barreras ya está flotando y este es un proceso normal de desprendimiento de un enorme témpano.
En una de las últimas campañas que ha dirigido el Dr. Del Valle en la Antártida consistió, justamente, en estudiar el gas metano contenido en los hielos del sustrato marino y que está siendo liberado a la atmósfera como consecuencia del calentamiento global, que es 25 veces más potente como gas de efecto invernadero que el dióxido de carbono, contribuye a provocar el aumento del efecto invernadero.
Más información y videos, haga clic a continuación: http://www.marambio.aq/grangrieta.html
6 . Designación del Jefe del Aeródromo de la Isla Vicecomodoro Marambio
Fue designado el Suboficial Principal Gustavo José Caputo
El 29 de octubre de 2015 por Resolución 860/15 la Dirección Nacional de Seguridad Operacional a cargo de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) habilitó con la calificación de "publico" controlado (pista 05/23), el aeródromo Vicecomodoro Marambio (MBI-SAWB); acontecimiento histórico significativo que difundimos en nuestro Boletín de Noticias y publicamos en nuestra página de Internet, que puede verlo haciendo clic a continuación: http://www.marambio.aq/aerodromomarambio.html
Por el Articulo 2 de la Resolución 86/17 de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de fecha 14 de febrero de 2017, se designó al Suboficial Principal Gustavo José CAPUTO como Jefe de Aeródromo Público Controlado con Servicios de Transito Aéreo "Base Marambio", quien con anterioridad prestaba servicios en Transito Aéreo del Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza, provincia de Buenos Aires
Mas información, detalles legales y antecedentes del nuevo Jefe de Aeródromo, haga clic aquí: http://www.marambio.aq/aerodromomarambio2.html
7 . La NASA aprobó un traje espacial para ir a Marte, diseñado por un argentino
El traje espacial NDX-1, probado en la Base Marambio en el año 2011, superó las pruebas del Centro Espacial Kennedy, en un proceso calificado como "exitoso".
Este traje espacial, diseñado por el investigador e ingeniero argentino Pablo Daniel DE LEON para vuelos tripulados al planeta Marte, se sometió esta semana a una serie de rigurosas pruebas y controles en el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, Estados Unidos, en un proceso también calificado como "exitoso" por la Asociación Argentina de Tecnología Espacial (AATE), según difundió esa institución.
El prototipo, diseñado por el Ingeniero De León y su equipo con un subsidio de la Agencia Espacial de los Estados Unidos (NASA), fue probado con anterioridad en diferentes condiciones ambientales en el suroeste de Estados Unidos, Australia y en la Base Antártica Marambio, noticia que publicamos con orgullo en el año 2011, por haber participado la Fundación Marambio en este proyecto.
Más información, hacer clic a continuación: http://www.marambio.aq/marteenmarambio1.html
8 . Inspección ambiental binacional en la Antártida
Un equipo de Argentina y Chile realizó inspecciones a bases del Reino Unido y de la República Checa
Según lo informado por el ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, un equipo designado por las Repúblicas de Argentina y Chile realizaron una inspección en la Base Antártica Rothera, operada por el Reino Unido, como parte de un acuerdo para la protección del medio ambiente, cuyo operativo comenzó hace más de un mes en el asentamiento Johann Mendel de la República Checa.
Estas inspecciones conjuntas se realizaron por segundo año consecutivo, en el marco del artículo VII del Tratado Antártico y el 14 del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, en esta ocasión se inspeccionó por primera vez la Base Johann Mendel de la República Checa y las tareas finalizaron en la Base Rothera, operada por el British Antarctic Survey (BAS).
El equipo de inspectores contó con el apoyo logístico de aviones de la Fuerza Aérea Argentina, operando desde la Base Marambio.
Más información e imágenes hacer clic a continuación: http://www.marambio.aq/inspeccionambiental2017.html
9 . Operación radar de hielo; la Fuerza Aérea y la ciencia en la Antártida
Un helicóptero Bell 212 con un sistema especial de radar de hielo, efectuó mediciones de espesores de glaciares en la Antártida
A partir del requerimiento formulado por el Instituto Antártico Argentino (IAA) - Dirección Nacional del Antártico (DNA) y dentro del proyecto PIDDEF 19/14 "Monitoreo remoto de variables medioambientales para el estudio de glaciares y apoyo a las operaciones aéreas en Base Marambio", se realizaron vuelos en la Antártida con un helicóptero Bell 212 portando un sistema de radar de hielo aerotransportado.
El proyecto, en cooperación con Alemania y aprobado por el Ministerio de Defensa de la Nación, procura medir desde una aeronave espesores de hielo en los glaciares de las islas cercanas a la Base Marambio.
En esta oportunidad, las mediciones pudieron efectuarse en el glaciar Gourdon de Isla Ross, a unos 40 km al oeste de la isla Vicecomodoro Marambio, durante dos operaciones en el mes de febrero, en el marco de la Campaña Antártica de Verano (CAV-2016/17).
El proyecto estuvo a cargo del Ingeniero EDB Sebastián MARINSEK, Jefe del Departamento de Glaciología del Instituto Antártico Argentino, quien había integrado la Dotación Antártica anual XXXVI (2004/05) de la Base Marambio.
Más información, hacer clic a continuación: http://www.marambio.aq/radardehielo.html
10 . Inicio del ciclo lectivo en la Escuela N°38 de la Antártida Argentina
Conmemoración del "Día del Maestro Bicontinental" (11 de marzo)
El día 06 de marzo de 2017, se realizó la ceremonia de inicio del ciclo lectivo - Año 2017 en la escuela más austral de nuestro país, la Escuela Nº 38 "Presidente Dr. Raúl Ricardo Alfonsín" en la Base Antártica “Esperanza” que depende de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
Participaron de esta emotiva ceremonia, la directora de la escuela, Griselda Celina Ramírez, el Jefe de Base Esperanza, Mayor Noél Albiero, el maestro Julio Armando Palavecino, Personal de la DNA, familias y la totalidad de la dotación de la base.
Durante la misma se procedió a izar el pabellón nacional de la Escuela, seguidamente se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, más tarde la directora pronunció palabras alusivas y se entonó la canción "Malvinas Argentinas".
Día del Maestro Bicontinental (11 de marzo)
El sábado 11 de marzo de 2017 se conmemora el "Día del Maestro Bicontinental", instituido este día de cada año en el ámbito de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlánticos Sur, por la Ley 1106/16 del Poder Legislativo de esa Provincia.
Ese día se reconoce la labor de los docentes antárticos fueguinos que prestan sus servicios en la Escuela Provincial Nº 38 "Presidente Raúl Alfonsín" con asiento en la Base Esperanza de la Antártida Argentina, desde su creación y hasta la actualidad.
Mas información sobre el inicio de las clases y la conmemoración, haga clic a continuación: http://www.marambio.aq/ciclolectivo2017.html
11 . Entronización de la "Vírgen de los Hielos y Nieves Antárticas"
En la Base Esperanza de la Antártida Argentina
El sábado 18 de febrero de 2017 se realizó en la Base Esperanza de la Antártida Argentina, una emotiva ceremonia religiosa para entronizar a la Patrona de los Antárticos "Virgen de los Hielos y Nieves Antárticas".
La Santa Madre quedo ubicada en un lugar central de la Base, con vista al mar, y será desde ahora la custodia permanente de quienes pasen sus largos días en éstas imponentes y heladas latitudes de la Patria.
Más información y fotografías, haga clic a continuación: http://www.marambio.aq/virgendeloshielos.html
12 . Día del Escudo Nacional
Se conmemora el 12 de marzo
El nacimiento del Escudo Nacional no tiene fecha cierta, pero se sabe que la Asamblea Constituyente del año 1813, encomendó al Diputado Nacional por San Luis, Agustín Donado, que llevara a cabo la materialización de un sello oficial destinado a legitimar las resoluciones de la Asamblea, en reemplazo del utilizado durante el gobierno virreinal.
El Diputado Donado confió el trabajo al grabador Juan de Dios Rivera, ignorándose quien hizo los dibujos originales; algunos afirman que en el diseño intervino el patriota Bernardo de Monteagudo, pero lo cierto es que el 12 de Marzo del 1813 aparece el sello en cuestión en la primera carta de ciudadanía otorgada por el Gobierno Patrio al extranjero Francisco de Paula Saubidet.
La Asamblea aceptó oficialmente el sello el 12 de marzo de 1813 quedando instituido nuestro blasón y fijado el día 12 de Marzo como "Día del Escudo Nacional Argentino".
Más información, haga clic a continuación: http://www2.me.gov.ar/efeme/escudonacional/escudo.html
13 . Día Mundial del Agua (22 de marzo)
El día miércoles 22 de marzo se celebra el "El Día Mundial del Agua", como un medio para llamar la atención sobre la importancia del agua dulce y la defensa de la gestión sostenible de estos recursos; que esperamos tenga la repercusión que se merece, porque es un día para destacar un aspecto particular relacionado con el agua.
La Asamblea General de las Naciones Unidas determinó que el 22 de marzo de cada año sea declarado "El Día Mundial del Agua", a celebrarse a partir de 1993, invitando a los diferentes Estados a consagrar este día, en el marco del contexto nacional, a la celebración de actividades concretas al respecto.
Es un día para reflexionar sobre cómo el agua es fundamental para las tres dimensiones del desarrollo sostenible: social, económica y ambiental, así como la necesidad de pasar de un enfoque sectorial del agua hacia un enfoque multidisciplinar, que capte las interconexiones entre la alimentación, la energía, la salud, el comercio, el medio ambiente y el agua.
Más información, haga clic a continuación: http://www.marambio.aq/diamundialdelagua.html
14 . Primera expedición argentina a la Antártida continental
Anivesario de la inauguración de la Base San Martín
El 21 de marzo de 1951, en presencia de las tripulaciones del ARA "Sanavirón", del transporte "Santa Micaela", de los integrantes de la Primera Expedición Científica a la Antártida Continental Argentina y con la bendición del padre salesiano Juan Monticcelli, el entonces Coronel Hernán Pujato, inaugura la Base San Martín, fruto de su proyecto visionario y marca así un hito importante en la historia antártica argentina, ya que constituye el primer asentamiento humano al sur del Círculo Polar Antártico.
Ampliar información, haga clic a continuación: http://www.marambio.aq/expedicioncientifica1951.html
15 . Día Mundial de la Meteorología (23 de marzo)
El Día Mundial de la Meteorología se celebra el 23 de marzo y es la ocasión ideal para advertir a la humanidad, acerca de los efectos que tiene la contaminación en el clima.
El Convenio Meteorológico Mundial, por el que se creó la Organización Meteorológica Mundial (OMM), fue adoptado en la Duodécima Conferencia de Directores de la Organización Meteorológica Internacional (OMI) reunida en Washington en el año 1947.
Aunque el Convenio mismo entró en vigor en 1950, la OMM inició efectivamente sus actividades como sucesora de la OMI en 1951 y a fines de este año quedó establecida como organismo especializado de las Naciones Unidas por acuerdo concertado entre las Naciones Unidas y la OMM.
Los fines de esta organización son facilitar la cooperación internacional en servicios y observaciones meteorológicas, promover el intercambio rápido de información meteorológica, la normalización de las observaciones meteorológicas y la publicación uniforme de observaciones y estadísticas.
Mas información haga clic a continuación: http://www.marambio.aq/diameteorologia.html
16 . Primera comunicación radiotelegráfica con la Antártida
Se conmemoran 90 años de este momento histórico (30 de marzo de 1927)
El jueves 30 de marzo se cumplen noventa (90) años de un hecho histórico trascendental para las comunicaciones antárticas.
Ese día del año 1927, se inauguró oficialmente en el Observatorio Meteorológico de las islas Orcadas del Sur de la Antártida Argentina (hoy Base Orcadas), la Estación Radiotelegráfica Orcadas (LRT); cuando se escucharon por primera vez los sonidos del alfabeto Morse en esas lejanías.
Desde el año 1904, fecha en que comenzaron a integrarse las Dotaciones Antárticas de dicho observatorio y durante veintitrés (23) años, nuestros Antárticos aislados en aquellos confines, perdían contacto con el resto del mundo durante mas de un año; desde el momento en que el buque los dejaba hasta el relevo anual de la dotación, ya que no tenían ningún medio de comunicación.
Más información, haga clic a continuación: http://www.marambio.aq/primerenlaceradiotelegrafico.html
17 . Malvinas - Homenaje a los que ofrendaron su vida por la Patria
Homenaje al cumplirse treinta y cinco (35) años de la recuperación de nuestras Islas Malvinas
El domingo 2 de abril de 2017, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, al cumplirse 35 años (1982) del histórico día en que recuperamos nuestras Islas Malvinas, se realizarán importantes y emotivos actos en todo el país.
Esta Fundación rinde homenaje a los Veteranos y los Caídos en la Guerra de Malvinas, que arriesgaron y otros perdieron su vida en defensa de nuestra Patria; recordando a nuestros compatriotas que participaron en el conflicto bélico.
18 . Fallecimiento de un antártico
Que dejó sus huellas en la historia argentina en el Continente Blanco
Tenemos el pesar de informar el fallecimiento de un antárticos que dejó sus huellas en la historia argentina en el Continente Blanco.
Capitán de Navío José Antonio MORALES
Falleció el día 24 de febrero de 2017 a las 10:00 horas a los 87 años de edad, en el Sanatorio de la Trinidad de Palermo, Ciudad de Buenos Aires, después que fue operado de apéndice.
Habia nacido en la Ciudad de Buenos Aires el 29 de noviembre de 1923 y se domiciliaba en la misma ciudad.
Casado con Beatriz Ethel Vignale y tuvieron dos hijos, Mariano José de 52 años y Silvana Beatriz de 50 y tres nietos, Maximiliano, Ignacio y Delfina Integró la Plana Mayor a bordo del ARA "Bahía Aguirre" en las Campaña Antarticas de Verano 1951/52 y 1952/53. y se desempeño como su Comandante el la campaña 1974/75.
También fue asesor en la navegación en la campaña 1971/72 del buque "Libertad" de la empresa ELMA, en el primer viaje turistico con 600 pasajeros con un buque de bandera Argentina.
Fue miembro de la Asociación "Convergencia Antártica".
Sus restos fueron cremados e inhumados en el Cementerio Jardín de Paz, de la localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires.
Rezamos por la paz de sus almas y le rogamos a Dios, Nuestro Señor, que los tenga en la gloria.
19 . Boletines de noticias anteriores
Si no los vió, tome conocimiento de los mismos
Si usted no recibió o desea consultar los Boletines de Noticias que enviamos anteriormente, puede tomar contacto con los mismos por intermedio del hipervínculo que se encuentra, haga clic a continuación: http://www.marambio.aq/infoprensa/index.html
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Saluda en nombre de la Fundación Marambio
Dr. Juan Carlos LUJÁN
Suboficial Mayor (R) FAA (VGM-EDB)
Presidente
Fundación Marambio
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Cuando llegaste, apenas me conocías.
Cuando te vayas, me llevarás contigo.

finish
LE SUGERIMOS QUE LEA EN EL LIBRO DE VISITAS DE ESTA PAGINA, LA OPINIÓN DE LA GENTE
Y VA A OBSERVAR QUE HAY MUCHOS, QUE MIRANDO EL PASADO, TIENE ESPERANZAS
DE UN FUTURO MEJOR.
DIOS QUIERA QUE ASÍ SEA.
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lunes, 10 de abril de 2017

La guerra que no se vió

La guerra que no se vió

Debajo de las aguas del Atlántico Sur se libró, durante el conflicto de 1982, una batalla invisible y desigual de la que hasta ahora no se conocía prácticamente nada: los poderosos submarinos británicos contra dos vetustos sumergibles argentinos. Esta investigación revela que, aún así, la Argentina no estuvo lejos de asestar los golpes que podrían haber torcido el rumbo de la guerra.
Domingo 06 de abril de 1997

E n las heladas profundidades del mar austral se libró un capítulo de la guerra con Gran Bretaña del cual poco se ha hablado: las operaciones submarinas entre dos fuerzas disímiles, separadas por un abismo tecnológico y militar. La Argentina estuvo, no obstante, cerca de comprometer el desarrollo de la operación británica en el Atlántico Sur. La precariedad instrumental le jugó en contra.
Quince años después de aquellas acciones, el rompecabezas sigue sin ser completamente armado. Muchas piezas se encuentran protegidas por los actores de la trama o todavía bajo los efectos de la distorsión informativa

A comienzos de 1982, la fuerza submarina de la Armada argentina se encontraba en etapa de transición, con un inventario más bien modesto: sólo cuatro unidades. Dos de ellas eran veteranos sumergibles del Tipo Guppy, de origen norteamericano, construidos a fines de la Segunda Guerra Mundial y transferidos a la Argentina en 1971: el ARA Santiago del Estero, que había agotado su vida útil y esperaba pacientemente el fin de sus días en el calor de algún horno de fundición, y su gemelo, el ARA Santa Fe, aún en servicio, pero que atravesaba dificultades casi análogas.
Para entonces, y como reemplazo de estas unidades, se estaban construyendo en Alemania Federal modernos submarinos Tipo TR-1700, mientras que en el país se inauguraba oficialmente el Astillero Domecq García, una enorme planta modelo pensada para construir localmente -nunca lo haría- varias unidades más de este tipo. La primera unidad tenía que ser entregada en 1984. Demasiado tarde.

Dos contra todos

La respuesta argentina a la Real Armada Británica, que dentro de la NATO tenía un rol específico en la guerra antisubmarina, quedaría entonces a cargo de los sumergibles convencionales Tipo 209 ARA San Luis y ARA Salta, construidos en secciones en Alemania, ensamblados en nuestro país e incorporados a la flota ocho años antes del enfrentamiento con el Reino Unido.
La participación del Salta en el conflicto tuvo la duración de un suspiro. Antes del intento de recuperación de las islas Malvinas había estado en talleres. Los acontecimientos aceleraron su puesta en funciones. La versión oficial de su rápida desafectación da cuenta de que, durante las pruebas realizadas por este submarino en aguas del Golfo Nuevo, bajo el mando del capitán de fragata Manuel O. Rivero, fue registrada una inusual generación de ruido, circunstancia que -en teoría- lo hacía fácilmente detectable a los sonares enemigos. Se adujo que el problema no pudo ser completamente solucionado antes de que finalizaran las acciones bélicas.
De esta manera, sólo quedaron en pie un submarino moderno, el San Luis, y un veterano, el Santa Fe, para vérselas con la poderosa flota británica. A pesar de que inicialmente el San Luis evidenció complicaciones técnicas en uno de sus motores de propulsión diesel -no iba a ser el único contratiempo-, su comandante, el capitán de fragata Fernando M. Azcueta, se encontraría en condiciones aceptables como para zarpar.

Las penurias del Santa Fe

El viejo Santa Fe zarpó de la Base Naval de Mar del Plata el 27 de marzo de 1982. Llevaba a bordo la Unidad de Tareas 40.1.4, compuesta por 13 buzos tácticos. Su misión original era la captura del Faro San Felipe, en Cabo Pembroke (en las Malvinas), y la demarcación de la playa de desembarco para los vehículos anfibios que participarían de la Operación Rosario, el 2 de abril.
Durante la noche del 31, por el periscopio del submarino se observaron las luces encendidas de Puerto Argentino. De pronto, el equipo de comunicaciones enmudeció. Hubo que perder tiempo arreglándolo. A las 1.53 del 2 de abril llegó la confirmación desde el continente: debían seguir con la operación. Media hora después se lanzaban al mar los botes de goma, llevando los buzos a la costa.
El comando argentino del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur le asignó a la Fuerza de Submarinos la tarea de "destrucción de los buques enemigos mediante el uso efectivo de sus armas". Para tal fin, debían patrullar áreas en la zona de Malvinas, reajustables en función de la información que pudieran proveer las unidades de exploración.
El 12 de abril, en tanto, el San Luis recibía la orden de zarpar hacia el norte de las islas, pero fuera de la Zona de Exclusión Total de 200 millas que había dispuesto Gran Bretaña en torno del archipiélago.
Al regresar el Santa Fe a su apostadero habitual, su comandante, el capitán de corbeta Horacio Bicaín, recibió la orden de alistarse para una patrulla que duraría 60 días, a cuyo efecto embarcaría suficiente combustible, comida y armas.
Debido a la antiguedad del sistema de control de tiro del submarino, los torpedos sólo serían efectivos sobre blancos ubicados a menos de 2000 yardas. Como misión inicial de su patrulla, el submarino debía transportar 20 infantes de marina para reforzar la guarnición en Georgias del Sur.
Imágen del cementerio de las islas
Zarparon la noche del 16 de abril, bajo condiciones extremadamente precarias. Apenas salido del puerto de Mar del Plata, en el Santa Fe se manifestaron varios desperfectos técnicos. Y todavía quedaba por delante un recorrido de casi 1500 millas.
Días después, la Fuerza de Tareas británica emprendía su travesía hacia el teatro de operaciones desde la Isla Ascensión, una base norteamericana en el Atlántico Sur (mitad de camino entre Gran Bretaña y las Malvinas).
El grupo de buques, incluidos los portaaviones Hermes e Invincible, entró rápidamente en estado de alerta antisubmarina debido al avistamiento de supuestos periscopios en las proximidades, que fueron seguidos de varios contactos de sonar. Entre sus tripulaciones cundió el nerviosismo y, de no haber sido por la orden de no utilizar armas antisubmarinas para no interferir en la delicada negociación diplomática, se hubiera agotado la existencia de este tipo de armamento en pocos días.

Dos misiones

El 23 de abril, el Santa Fe fue informado desde el continente sobre la presencia de buques enemigos. Pese a la proximidad de los británicos, el capitán Bicaín aún tenía restringido el uso de sus torpedos sólo para el supuesto de resultar inequívocamente atacado. Difícilmente tendría posibilidad de maniobrar para poder disparar eficazmente su armamento si era detectado. Y el submarino nuclear HMS Conqueror, un hijo dilecto de la guerra fría, estaba en el área dispuesto a consumar su destrucción.
Tras burlar el bloqueo inglés, en la oscuridad de la noche de la jornada siguiente el Santa Fe emergió frente a la Bahía Cumberland y comenzó el desembarco en Grytviken (Georgias) de los hombres y abastecimientos de refuerzo.
Cerca de la madrugada, cuando la tarea había sido completada, zarpó navegando en superficie para ganar velocidad y alejarse. Llevaba una segunda misión, más importante y ultrasecreta: atacar la línea de reabastecimiento británica entre Ascensión y la Fuerza de Tareas, en aguas de las Malvinas. El plan era esconderse en las innumerables caletas de Georgias del Sur y efectuar las reparaciones que fueran necesarias, además de recargar sus baterías.

Blanco de tiro

Entre las nubes bajas y la neblina matinal que rodeaban las islas apareció, de pronto, un helicóptero proveniente de la fragata HMS Antrim que avistó al Santa Fe. En unos segundos el submarino se vio asediado por otros cuatro helicópteros que le dispararon un torpedo, dos cargas de profundidad y cuatro misiles, además de ráfagas de ametralladoras. Como toda defensa, su tripulación, desde la vela del submarino, respondió los ataques con unos viejos rifles que tenía a bordo. La lluvia de plomo caída sobre el Santa Fe provocó daños en su casco que lo obligaron a regresar a Grytviken, donde horas más tarde se produjo la rendición de la guarnición argentina. Durante el combate, un misil que atravesó horizontalmente la vela, sin explotar, le amputó una pierna a uno de los marinos argentinos.
Luego de atracar, y aprovechando la distracción de los británicos por un incidente que le había costado la vida al suboficial Félix Artuso, tripulantes del submarino lograron burlar la guardia y abrieron disimuladamente válvulas y escotillas de la nave, provocando su hundimiento. No sólo el Santa Fe quedó así inutilizable: también el muelle.
Los hechos impactaron en las autoridades de la Armada. El Santiago del Estero, una virtual chatarra, fue secretamente sacado a remolque de la Base de Mar del Plata y trasladado hacia Puerto Belgrano. La maniobra buscaba confundir a la Inteligencia británica, que lo creería en operaciones. Y, efectivamente, aunque el viejo submarino no podía moverse, los británicos creyeron durante el conflicto que estaba operando en patrulla en alta mar, lo cual los obligó a mantener constante vigilancia y desvío de recursos bélicos.
La pérdida del Santa Fe dejaba a la Fuerza de Submarinos, bajo el mando del capitán de navío Eulogio Moya Latrubesse, con sólo una unidad operativa: el San Luis, que el 29 de abril recibió la noticia de que se habían modificado las reglas de enfrentamiento. Quedaba autorizado a disparar libremente sus torpedos en las zonas de patrulla al norte de las islas, pero dentro de la Zona de Exclusión.
El almirante inglés Sandy Woodward, comandante de las fuerzas navales para la Operación Corporate, había desplegado el 1° de mayo un grupo de tres buques y helicópteros antisubmarinos cerca del área designada para el submarino argentino, después de asumir como válido un informe brindado por la Inteligencia británica, que había interceptado y descifrado el mensaje dirigido desde Mar del Plata al comandante del San Luis.
El submarino argentino detectó en su sonar a los tres buques y se preparó para el ataque. Como su computadora de control de tiro operaba en forma defectuosa, la tripulación realizó manualmente los cálculos necesarios para efectuar el disparo.
Eran las 22.5 cuando, a unas 10.000 yardas del blanco escogido y en óptima posición de disparo, el capitán Azcueta dispuso el lanzamiento de un moderno torpedo SST-4 filoguiado. Fueron tres interminables minutos durante los cuales se aguardó impacientemente el sonido de la explosión. Pero ésta no llegó. El cable que unía el torpedo al submarino se había cortado. Los ingleses detectaron la aproximación del torpedo y se lanzaron furiosamente sobre el San Luis. La cacería duraría más de 20 horas, pero fue infructuosa. Entre los pilotos de los helicópteros comprometidos en la búsqueda se encontraba el príncipe Andrés, hijo de la reina de Inglaterra.
Más adelante, cerca de las 19 del 8 de mayo, tuvo lugar un nuevo contacto. Esta vez no era en la superficie. En las pantallas de la sala de control del San Luis se observó un desplazamiento inteligente -es decir, que no corresponde a un cetáceo- debajo del agua, a una velocidad de 6 a 8 nudos, y a una distancia de cerca de 3000 yardas. Resultaba difícil la identificación del blanco. Igual, se disparó un torpedo Mk 37 antisubmarino. Transcurrieron doce interminables minutos hasta que se escuchó una explosión. No existen confirmaciones públicas de las consecuencias de este lanzamiento. Tal vez, el torpedo dio contra una desafortunada ballena. Tal vez, contra un submarino británico.

Una nueva decepción

Como parte de los preparativos para los desembarcos británicos en las islas, el almirante Woodward ordenó a la fragata Alacrity que recorriese, la noche del 10 de mayo, de Sur a Norte y en toda su longitud el estrecho de San Carlos, que separa las islas Soledad y Gran Malvina. Debía descubrir si sus aguas estaban minadas y si existían defensas costeras que pudieran comprometer las operaciones. El comandante de esta fragata, capitán Chris Craig, estaba convencido de que se dirigía a una misión suicida. No fue así.
Durante su silenciosa y tensa travesía, detectó un blanco de superficie. Ordenó preparar el cañón de 4.5 pulgadas y luego de algunos minutos efectuó una ráfaga de disparos, haciendo desaparecer el contacto de sus pantallas. Había hundido al transporte naval argentino Isla de los Estados, cuya misión era reabastecer de pertrechos a las guarniciones militares argentinas. Perdido el secreto de su misión, el capitán Craig ordenó poner máxima potencia a sus motores para salir del estrecho y alcanzar a toda velocidad la seguridad de aguas abiertas, donde, además, lo esperaba otro buque de guerra británico.
En la boca del estrecho estaba el San Luis, al que se le apareció, como caída del cielo, la oportunidad -sin saberlo- de vengar al Isla de los Estados. Las condiciones de ataque parecían inmejorables para el submarino argentino. De los dos blancos, la fragata y el Alacrity, escogió a éste, que estaba ubicado entre el submarino y la costa. Luego de preparar manualmente la información para el lanzamiento -la computadora seguía fuera de servicio-, decidió lanzar dos torpedos SST-4 a una distancia de 5000 yardas. Era la 1.30 del 11 de mayo. Uno de los torpedos no salió del tubo y el otro volvió a sufrir el corte del cable de guiado después de dos minutos y medio del lanzamiento. Poco después, sin embargo, registró una explosión lejana. Posiblemente, contra alguna roca del fondo del mar.
La velocidad que llevaban las fragatas británicas impedían al capitán Azcueta intentar un nuevo lanzamiento. No comprendía qué pasaba con sus torpedos. Informó a su base sobre el resultado del último ataque y, dos días más tarde, sin posibilidad de solucionar los percances, recibió la orden de regresar a Mar del Plata. No volvería a combatir.

Temor en pie

Así y todo, los británicos seguían temiendo a la amenaza submarina argentina, por lo que mantuvieron un inmenso despliegue de medios y armamento antisubmarino hasta el fin del conflicto.
De hecho, los escuadrones 820, 824 y 826, de helicópteros antisubmarinos, registraron la mayor cantidad de horas de vuelo de todas las aeronaves que participaron en la guerra, operando desde los dos portaaviones y desde otros buques adaptados con cubiertas de vuelo. Durante mayo, Gran Bretaña mantuvo en el aire constantemente a no menos de cuatro helicópteros antisubmarinos.
Tal era el extremo de la preocupación que, según recientes revelaciones periodísticas británicas, fueron enviados espías a los astilleros alemanes para comprobar el grado de avance en los submarinos TR-1700 que allí se construían para la Argentina.
A su vez, los submarinos nucleares británicos lograron efectivizar el factor de disuasión esperado de ellos a partir de un hecho clave de la guerra: el hundimiento del crucero General Belgrano, el 2 de mayo, por parte del Conqueror.
Los submarinos ingleses cumplieron además misiones de patrullaje, de bloqueo y de pantalla de alerta aérea temprana, avisando a los buques de la fuerza principal la aproximación de las aeronaves argentinas.
También infiltraron en las Malvinas tropas especiales para recoger información de Inteligencia sobre las fuerzas argentinas apostadas allí. Esta misión fue realizada a partir de fines de mayo con un submarino convencional, que resultaba más adecuado para esas costas.
Pero las fuerzas navales británicas no las tuvieron todas consigo. El imprevisto cambio de aguas de diferentes temperaturas y salinidad ocasionó serios problemas a los sonares y a sus operadores, circunstancia agravada por la poca profundidad de las aguas que rodean al archipiélago.
Ni la flota de superficie ni sus modernos submarinos nucleares sub-killer estaban preparados para un escenario de esas características. Gracias a ello, el San Luis nunca se encontró bajo peligro importante, pese a operar dentro de la Zona de Exclusión. Esa fue su única ventaja dentro de una lucha marcadamente desigual.
Por Alejandro Amendolara
Abogado. Actualmente trabaja en un libro de investigación sobre las acciones navales argentinas en la Guerra de las Malvinas.

La batalla del rumor mediático

El monumento a los soldados argentinos caídos durante la guerra. Plaza San Martín, Buenos Aires
La guerra de las Malvinas presenta una curiosa dualidad: de un lado puede observarse como la última conflagración del siglo pasado.
Una situación colonial en juego, el monopolio y la censura de la informacion, así como el intento de colocar una única racionalidad posible -la de la fuerza- por encima de las negociaciones diplomáticas, apuntalan esa mirada. Así lo cree la semióloga argentina Lucrecia Escudero. Pero, a la vez, precisa la investigadora, se trata de una guerra mediática por excelencia, totalmente "moderna", al desarrollarse lejos del teatro de operaciones de todos los actores.
Una guerra que para el gran público sólo adquirió visibilidad por medio de la imagen o la palabra.
Los contornos difuminados de un submarino quedan como constancia de la peculiar batalla informativa del otoño de 1982. En su libro Malvinas: el gran relato. Fuentes y rumores en la información de guerra, Escudero recuerda que el 31 de marzo, dos días antes del desembarco argentino en las islas, Clarín publicó una noticia que parecía proceder de Londres: los ingleses habían enviado a aguas australes al submarino atómico Superb. El Foreign Office se abstuvo de comentar la versión. La prensa argentina había concluido que se estaba frente a la filtración de noticias militares estrictamente reservadas. En vísperas del desembarco, el Superb, consignó ese diario, glosando agencias extranjeras, desplazaba 45.000 toneladas.
El 4 de abril, algunos medios europeos señalaron que el mismo sumergible estaba por zarpar hacia los mares del Sur a la cabeza de la Task Force. El 5 de abril, la agencia de prensa DAN (pool de agencias del ex bloque socialista) lo había avistado a 250 kilómetros del archipiélago. Un día más tarde, la Armada argentina verificó su presencia en la zona, junto con otro sumergible atómico, el Oracle.
El Superb también fue divisado por un piloto brasileño cerca de Florianópolis (Estado de Santa Catarina, al sur del Brasil), quien ofreció una prueba fútil: una foto ilegible.
La confusión no había llegado aún a su clímax: Le Monde habló de varios submarinos y el 12 de abril, Clarín anunciaba la llegada a la zona de sumergibles soviéticos. Cuando la flota británica estaba realmente en los umbrales del teatro de operaciones, el Superb se esfumó de escena para darle lugar a los verdaderos buques y submarinos. El 23 de abril, el Daily Record dijo que el Superb estaba fondeado en costas escocesas. Nunca se había ido de ese lugar.
Sólo en ese momento se reconoció en Buenos Aires que todo había sido un ardid.

Con la colaboración de todos

"¿Quién inventó el submarino? ¿Los servicios secretos británicos, para minar la moral de los argentinos? ¿Los comandos argentinos, para justificar su política agresiva? ¿A quién le había servido la difusión del rumor?", se preguntó Umberto Eco en el prefacio del libro de Escudero.
La manera en que creció la historia del Superb a partir de un rumor y "gracias a la colaboración de todos" despertó el interés del autor de La estructura ausente. Cada uno aportó su grano de arena en la "construcción" del submarino.
Así, según Eco, pudo demostrarse "cómo nos sentimos continuamente tentados a dar forma a la vida con el uso de esquemas narrativos". Un posible mundo mediático puede ser tan eficaz que puede llegar hasta modificar el curso del mundo "real".
Pero para que un relato circule como creíble, precisa Escudero, es necesario una suerte de acuerdo social. "En esto consiste el valor programático de la mentira a gran escala."